sábado, 28 de junio de 2014

Pollo entero estofado en olla de cocción lenta #crockpot

entre col y col, beluga

Por fin y después de una larga espera por culpa de un error que hizo que como dirección de entrega apareciese mi nombre y donde debía figurar mi nombre apareciese el número de pedido, recibí mi deseada Crock-Pot. Una Crock-Pot o slow cooker es una olla de cocción lenta. Se trata de un invento estadounidense que se puso de moda en los años 70, cuando muchas mujeres se incorporaron al mercado laboral y dejaron de tener tiempo para cocinar. Aunque el invento surgió años antes, cuando Irving Naxon, de la Naxon Utilities Corporation of Chicago, quiso crear algo para hacer un estofado llamado cholent, que según le contaba su abuela (judía de origen lituano), llevaba varias horas de cocción en un horno. El invento se llamó Naxon Beanery All-Purpose Cooker y, como su nombre indica, la idea inicial fue la de hacer en ella guisos con legumbres.


entre col y col, beluga
Ésta es mi slow cooker, de 3,5 litros, pero hay muchos modelos y tamaños distintos.

En 1970, the Rival Company (y no es coña) compró la Naxon Utilities Corp. of Chicago y relanzó el invento bajo el nombre de Crock-Pot en 1971. El invento también llegó a España, pero no parece que cuajara, y eso que debía hacer unos cocidos a fuego lento muy parecidos a los de olla de barro al fuego. El recipiente interior es de cerámica, por lo que mantiene la temperatura durante mucho tiempo, y puede ser redondo u ovalado, y desde 1 hasta 6,5 o 7 litros de capacidad. Se saca de la base y se limpia con facilidad (es apto para el lavavajillas, y la tapa también).
La gracia del invento está en el hecho de colocar los ingredientes, conectarla antes de ir a trabajar, y tener la comida (o la cena) preparada y caliente al volver a casa. También se puede conectar durante la noche para tener las lentejas listas por la mañana. Y lo mejor de todo, no se trata de un artilugio caro en absoluto. Por menos de 50 euros se pueden encontrar muchos modelos en Amazon. 
Eso sí, para cocinar judías rojas o pintas (yo lo haría con todas las judías, también con la soja) es necesario ponerlas en remojo la noche anterior y darles un hervor de 10 minutos antes de pasarlas a la crock-pot, pues así eliminamos una toxina, la fitohemoglutinina, presente en estas legumbres. 
Como cocina a baja temperatura, apenas hay evaporación de líquidos, por lo que necesita muy poca agua, e incluso se puede cocinar sin agua, con los jugos de la carne y las verduras es suficiente.
Estrené mi olla de cocción lenta con el pollo de la foto, cocinado en su jugo durante 6 horas, y el resultado fue buenísimo. El sabor es de pollo asado, pues se intensifican los aromas de hierbas y especias, pero mucho más jugoso y tierno. Vamos con la receta.

martes, 24 de junio de 2014

Arroz con pollo

entre col y col, beluga

Después de un periodo de viajes y ajetreos, retomo la difusión de recetas a go-gó.
Quiero dedicar esta receta a mi buena amiga Anna Maria, que me ha visitado recientemente dándome una estupenda sorpresa y mucha alegría. Se ha llevado a Italia alguna recetilla más y creo que ésta, aunque no es dulce, le gustará. Esto no es una paella, es una de las recetas estrella de mi madre y sé que a ella le hubiera gustado dártela, como le gustó mandarte la de la paella para tu hermano. Aunque parezca que tiene muchos ingredientes, es una receta muy fácil y sabrosa. 
A cambio, Anna Maria me ha dejado su receta del spritz, un aperitivo sorprendente que publicaré muy pronto, prontísimo ;)